El pequeño Jesús Mateo, de un año de edad, quien cayó en un pozo tubular de gran profundidad en el asentamiento humano Luis Abensur, de Ucayali (Loreto), se encuentra estable y es evaluado en el área de Trauma Shock del Hospital Regional de Pucallpa para descartar fracturas producto de la caída.
“El niño fue rescatado a la 1:45 de la mañana e inmediatamente lo llevamos al Centro de Salud Orellana, a donde llegó con signos vitales estables. El pequeño ha demostrado una gran fortaleza para aguantar casi 20 horas dentro del pozo; es un milagro”, indicó el gerente del centro de salud Orellana, Óscar Sánchez Ramírez.
Tras la atención realizada por personal médico el diagnóstico del menor fue deshidratación severa y posible traumatismo, por tal motivo se refirió vía aérea al Hospital Regional de Pucallpa.
“El niño presenta lesiones superficiales como rasguños producto de la caída, está despierto, estable y acompañado de su padre. Se le está realizando los exámenes de laboratorio y rayos X para descartar fracturas”, precisó el director(e) del nosocomio, Herbert Aliaga.